
"Tras esta máscara de carne odiosa que me ha prestado la vida, tal vez haya lugar para un santo. La muerte nos arrancará a todos los hombres la máscara, con sus rictus, sus arrugas y sus muecas."
"¡Pobre amor humano, terrenal, envenenado de egoísmo, que hace sufrir porque ama, que se convierte en sufrimiento para lo que ama, que no quisiera amar y se venga!"
"Yo creo que la serenidad, la claridad, la impresión de
felicidad y de paz que se desprenden de un hombre, generalmente de un hombre
anciano, representan el resultado y también el salario de su pasado."
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