“NOTA
DEL AUTOR, ANTES DE SEGUIR MÁS ADELANTE:
Que ningún enfermo, después de leída esta breve confesión de mi duda, se crea
el ombligo del mundo. Que nadie piense que su desgracia es, realmente ejemplar.
Que no se identifique nadie con estos poco afortunados tipos de mi ficción.
La señorita del 37 es una entelequia; la del 40, un vacío, la del 103, una sombra esfumándose. El enfermo del 14 es una mera
apariencia; el del 52, un simulacro; el del 11, un fingimiento.
…Id contra vuestros malignos y mágicos
perseguidores y no entorpezcáis mi marcha. Yo os prometo que tan pronto piense
que pudiera entorpecer la vuestra, me haré a un lado del camino”.
“Es cruel y amarga la indiferencia de lo que está vivo y rozagante hacia lo
que, mustio y derrotado, se muere lentamente.”
"Y una, preocupada por ese instante, desaprovecha esa felicidad que se
va también mucho más fácilmente de lo que nos creyéramos cuando la teníamos al
alcance de la mano".
"La libertad no existe para mí; jamás existió. La libertad es una
sensación. Aveces puede alcanzarse encerrado en una jaula".
"Al mismo tiempo, como el mundo es grande, las gentes nacen y mueren
como sin darse cuenta".