-Cuando los muertos se van, dejan de
llegar, ¿lo sabes? ¿Entiendes que nunca volverán a verlo? Y Leonor, tan
colocada en la foto juntó a los viejos, posando para que la foto salga en el
periódico, para que la fama de la Cruz Blanca sea notada. Me da vergüenza, Eustasio.
Parecía que se hubiera acostumbrado a esas tomas: las de las curaciones, las el campo de batalla, las del consuelo. ¿Prefería hacer retratos? La gente posando con orgullo, pensando en que quedan para siempre: retando a la cámara.
Parecía que se hubiera acostumbrado a esas tomas: las de las curaciones, las el campo de batalla, las del consuelo. ¿Prefería hacer retratos? La gente posando con orgullo, pensando en que quedan para siempre: retando a la cámara.
-Quise contarle que había terminado
el encargo de Leonor Villegas de Magnón, que había reunido las piezas, las mías
también. Tuve ganas de platicarles que me había enamorado de un federal, y que
él seguía vivo como nosotros, y que había concluido la memoria de la Cruz
Blanca Nacional. Tal vez él querría leerla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario